minientrada Steve Cummings Revolution

El Eddie Soens Memorial Cycle Race es una carrera celebrada en Kirkby, Inglaterra, en la que corredores veteranos y amateurs corren juntos. También juniors. Pero ninguno había ganado en 1999. Stephen Cummings lo hizo.

Corría en un club, el Birkenhead North End, tenía 17 años, y al siguiente, ya era u23. Se despidió de la categoría participando en los Mundiales en ruta y en contrarreloj con la selección, pero sobre todo, como campeón junior de Gran Bretaña. En 2000, primer año u23, va a los mundiales contra el crono y en 2002 repite. En 2004, lo llevan  a las Olimpiadas de Atenas para disputar la prueba de persecución por equipos, donde participa con Roobert hayles, Paul Manning y Bradley Wiggins. Y consiguieron la medalla de plata. 

Era buen pistard Cummings, que que ya había sido 2º en una prueba de persecución por equipos en Aguascalientes y campeón nacional de la misma modalidad en 2001 y aquel mismo 2004, con Hayles, Brammeier y Clancy.

6 años después, previo paso a profesionales con el Landbooukrediet de Saligari, Bulens, De Bilde, y Criquielion, y posterior militancia en Discovery Channel (2007), con quienes disputó el Giro y conoció Sanremo, Flandes y Roubaix, y Barloworld (2008-2009), donde coincide con Froome y Geraint Thomas y repetiría participación en el Giro, ficha por Team Sky en 2010. 

En Landbooukrediet, disfrutó, pero también lo pasó mal. Pasar de los medios de la Academia Británica de Pista, donde tienes todo al alcance de la mano, con los mejores medios, a un equipo deficitario en términos económicos es muy complicado.

El 13 de Febrero de 2008 había conseguido su primera victoria pro, en el Giro della Provincia di reggio Calabria, en la segunda de las tres jornadas, y acabó segundo la general tras Pietropolli. Dos años antes, en el Laigueglia, había perdido ante Ballan por lanzarle la volata demasiado lejos.

Fue una victoria, la de Calabria, recomponedora. Estaba pasando por problemas de rodilla, haciendo mucha pista para coger la forma. Desesperado. Y se vio en una fuga de una veintena de corredor. Único Barloworld, pudo esconderse y dejarse llevar. En el duro terreno final, se puso a seguir ataques y se vio solo, cazado un poco después por un quinteto al que volvió a atacar, ya a 300 de meta, en sprint, para ganarles la carrera.

De tal derrota ante Ballan se recupera en 2008 con aquel subidón. Además de la victoria en Calabria, hace 4º en el Monte Pora en la etapa que ganó Kiryienka en el Giro, con el Passo del Vivone, Presolana y Monte Pora. metiéndose en la fuga, de la que se impuso Kiry, y solo superado por Di Luca desde atrás y Efimkim. 8º en la crono final de Milán. en la Vuelta a Dinamarca, 11º en las Olimpiadas contra el crono (a pesar de salirse le cadena un par de veces), ganador de la Coppa Bernocchi (donde mandó a callar al personal por las críticas por su participación en los JJOO), y segundo tras Lequatre en el Tour of Britain. Corriendo Lieja y Lombardía, ya conocía los 5 monumentos.

La de Bernocchi fue diferente a la de Calabria. Estaba en buena forma, venía de un 2º en Dinamarca y de las Olimpiadas, y no hizo caso a su equipo. Pretendíian controlar la carrera para Robbie Hunter, pero Cummings tenía hambre y se metió en fuga, lo que no gustó nada al director.

Se fue con dos más, rodaron a bloque de salida, y en el tramo final, los afixió en una subida. Le pidieron que aflojara, y luego le atacaron a la desesperada pero Cummings les controló fácil, les sprintó, les ganó en meta, y mandó a callar a sus detractores. 

Un año más en la formación africana con licencia inglesa, en el que ganó una etapa en el Giro del Capo, y para 2010, llega la llamada de Brailsford.

Cummings, además de todo lo dicho, sobre todo, era pistard, y en ella, para entonces, ya había sido además de lo que comentamos párrafos arriba hasta 2004 (campeón nacional en perseccución por equipos  y plata olímpica en la misma modalidad), en persecución por equipos casi siempre: campeón del mundo en Los Ángeles 2005, año en que también gana la prueba de Copa del Mundo de Manchester en la modalidad; plata mundial en Bourdeos en 2006, y tal año, también plata y bronce en por equipos e individual en los Juego de la Commonwealth, para en 2007, ganar las pruebas de Copa del Mundo de China y Australia, en las que también sacó buenos puestos en los 4 kms persecución. Además, de los tres campeonatos nacionales conseguidos, también persiguiendo por equipos.

Ello fue lo que causó principalmente su fichaje por Sky. Era uno de los seis primeros que la nueva formación anunció: Cummings, Froome y Thomas desde Barloworld, Stannard desde ISDA, Russel Downing y Pete Kennaugh, que pasaba a pros con 20 años (de hecho fue el único neopro del primer Sky). Luego llegaría también John Lee Augustyn desde el mismo Barloworld y se irían anunciando el resto de nombres: Desde Flecha a Wiggins, pasando por EBHagen, Nordhaug, Henderson, o Hayman.

Con Stannard, hubo una anécdota buena. En los mundiales de 2009, en Suiza, Mendrisio, Cummings era prácticamente el líder, e iba con Hammond, Froome, Thomas, Swift, Downing, Millar o Daniel Lloyd. También Stannard. Este se cayó, y tanto se la jugó para alcanzar a Cummings y ayudarle, que volvió a caerse. Se llevaban genial.

Lo de Steve fue a tiro hecho, pues había estado en la academia británica con Brailsford y conocía como trabajaba, por lo que no le importaba que ya alcanzarla los 28 años. El director inglés incluso le había avisado cuando renovó su contrato para 2009: “Firma si quieres para dos años, pero habrá una gran oportunidad en 2010”Era verdad, y llegó.

Cummings, que siempre ha sido un tío con confianza en sí mismo, llegaba con tres aspiraciones: formar parte del equipo de las clásicas, formar parte del equipo del Tour, y tener oportunidades en algunas vueltas por etapas. Además, fue de los primeros en presagiar que Wiggins ganaría el Tour. 

En sus dos temporadas en Sky, debutó en el Tour, pero el primer año ya estaba desmotivado. No había podido disputar una sola carrera. El segundo, le fueron algo mejor las cosas. En realidad, mucho mejor (a pesar de una neumonía sufrida en primavera), porque en 2011 comenzaba con un top10 en Tour del Mediterráneo, le gana a Contador y Van Garderen, Taaramae y Tony Martin la etapa reina de la Volta ao Algarve (final en Malhao clásico), y hace sexto en la general. En Polonia está a tope y hace 9º, y hace segundo en el nacional contra el crono británico. Además, repetía el segundo puesto conseguido en 2008 en el Tour of Britain, pero esta vez con rivales mucho más duros y teniendo que asumir el liderato del equipo por fallar tanto Thomas como Dowsett, que iban de líderes, en un par de etapas.Cuarto en Beijing (Froome tercero), cerraba su ciclo en Sky. En los mundiales, había ayudado a ganar a Cavendish, tirando prácticamente la mitad del campeonato con Millar y Froome.

A Cummings aquellos dos años no le vinieron bien. Un programa inadecuado, falta de motivación… “Soy el topo de chico que necesita tener su propio espacio y en Sky es haber un objetivo y todos centrarse en él”. 

Steve Cummings

Lo cerraba. Cummings se iba al equipo que acababa de ganar el Tour, y se iba del que lo ganaría los dos años siguientes.

Sí, pasaba a las filas del BMC, que se ultrareforzaba con él, Blythe, Gilbert, Lodewyck, Van Garderen, Pinotti o Hushovd.  En la casa rojinegra estuvo tres temporadas: 2012, 2013, y 2014. llegaba con las mismas ideas que a Sky, trabajar duro para el líder: Evans, e intentarlo en alguna vuelta de una semana. A Cummings, fan del Liverpool (aunque le gusta ver el Napoli y el Barcelona), los nuevos colores le venían al dedillo.

Desde que se mudara a la Toscana (Quarrata) en su año en Discovery, había estado siendo llevado por Max Sciandri, que ahora era director del BMC. Ya lo conocía de cuando Sciandri había llevado el equipo u23 de la British Cycling. Sciandri había estado con él en buenos y en malos momentos. Cuando padeció la neumonía de 2011, fue Sciandri quien le llevó al hospital, y quien estuvo con él sus primeros días de vuelta en la bici tras seis semanas de reposo (le soltaba).

Fue Sciandri quien le ofreció fichar por BMC. Ni Sky le había ofrecido nada, ni Cummings tenía muchas ganas de seguir allí. Y aceptó.

liverp.PNG

El fichaje por BMC lo pagó con su no convocatoria para los Juegos Olímpicos 2012, pues las lesiones primaverales quizás no hubieran sido tanto impedimento de haber corrido para Sky. Los elegidos fueron Stannard, Millar, Cavendish, Wiggins y Froome. Vio también desde su casa como la selección ganó con Clancy, Thomas, Burke y Kennaugh en la prueba a la que aspiraba antiguamente: la persecución por equipos.

Empieza con mal pie, fracturándose la pelvis en el Algarve, pero hizo suyo el refrán “Lo que no te mata te hace más fuerte (lo dijo en varias entrevistas)”, y dos meses después estaba corriendo en País Vasco. Eso sí, con tan mala suerte, que volvió a caerse, y esta vez fue la muñeca lo que se fracturó. Otro mes, y corre California y Suiza. Sabe rehacerse. Y le llaman para el Tour.

Defendían el título de Evans, y acompañó al resto de gregarios: Burghardt, Gilbert, Hincapie, Moinard, Quinziato, Schar y Van Garderen, que acabó 5º la carrera, dos puestos por delante de Evans. Cummings se pegó el Tour tirando en el pelotón, protegiendo a Evans, el el grupeto, o en fuga. De todo un poco, como su carrera deportiva.

Descanso veraniego,!!! Vuelta España, y gana una etapa!!! El equipo fue sin líder, con todos libres y Gilbert en busca de preparar el Mundial. Y a mediados de Vuelta, llega la etapa de Ferrol.

Cummings se metió en una fuga con Clarke y Meyer de Orica, su excompañero Flecha de Sky, Gendermann y De Gendt (Viviani se quedó). Aunque se preveía etapa al sprint, fue una emboscada con viento y carreteras estrechas, que impidió que Argos concluyera el trabajo y Degenkolb ganara su quinta etapa (habrían sido 6 con la que sí ganó en Madrid).

A falta de unos 5-6 kilómetros atacaba Flecha, y Cummings se iba con él, y luego pasaba a remachar, y se iba. Y le perseguían, pero no le cogían. No se le acercaban. Y Cummings que entraba en el último kilómetro.  Cummings que ganaba la etapa. 

Acabó el año ganando la última etapa de Beijing. Se metió en la fuga del día y cuando Hesjedal les contactó en el penúltimo puerto, atacando por la general liderada por Tony Martin, fue el único que aguantó al canadiense en el puerto final. La pareja colaboró a la perfección, y Cummings se impuso a placer en meta.

Steve Cummings (BMC) soloed to victory in Ferrol after dropping his breakaway companions in the closing kilometres.
“Esta victoria es para mi equipo por apoyarme, por que ha sido un año difícil”

Cummings beats Hesjedal to the line to win the final stage of the Tour of Beijing

Dos temporadas más en BMC, y Cummings siguió con su consistencia, siempre bien al trabajo, pero desapareciendo tales destellos esporádicos. En 2013, participó en la victoria en crono por equipos en Qatar, ayudó a Evans a hacer podio en el Giro y participó en el cuarto puesto del mundial CRE, mismo puesto que en la CRI del USA Pro Challenge, que ayudó a ganar a Van Garderen.

2014 sin embargo, vuelve a pegar un subidón a inicios de temporada, pero luego se viene abajo. Hace 2º en Dubai, doblete con su compañero Phinney en la CRI y general, gana el Tour del Mediterráneo tras imponerse en la crono, defendiéndose con uñas y dientes en la etapa final, con ascenso final a Mount Faron, hace 4º en el Poitou Charentes y 3º en la crono final del Tour of Britain.

Aquel año, una vez más, sus enemigos habían sido las lesiones. En mayo se fracturó el codo en Bélgica y casi le vuelven los problemas del sistema respiratorio.

Tan bueno como le pareció el equipo al llegar, las cosas cambiaron tras el primer año. El equipo quería aumentar sus resultados. Habían soltado una pasta por Gilbert tras su genial 2011 y en 2012 prácticamente solo ganó el Mundial y las dos etapas de la Vuelta y no con el equipo lo primero. Entonces pasó Cummings a trabajar para otros siempre  a rellenar huecos, a no poder enfocar picos de forma. Y se desmotivó. Pese al buen tercer año en resultados, había decidido marcharse.

Acabando 2014, en Octubre, Stephen Cummings toma una gran decisión. Prácticamente la misma que en 2008 cuando pasa de Discovery a Barloworld. Ficha por MTN Qhubeka. El equipo, que había subido a Continental Pro en 2013, y ganado la Sanremo con Ciolek, crecía rápidamente bajo los designios de Douglas Ryder, con los objetivos muy claros: Participar en el Tour de Francia, y a ser posible, Giro y Vuelta.

Cummings no lo había pasado bien la última temporada en BMC. Decía que los corredores en el World Tour se estancan, se acomodan en la posición de gregarios, rellenan huecos, sin estructura ni objetivos personales.

Además, tenía hambre “Me siento mejor que nunca. Me gustaría ganar una carrera, pero una grande. El Tour es obviamente un gran objetivo y todo el mundo sueña con ganar una etapa. Ese es mi sueño también”. Aventuraba en el invierno de 2014.

Para ello llevaban dos años fichando y pasando a profesionales corredores. Desde Sergio pardilla otra víctima de la falta de continuidad por las lesiones, hasta Teklehaimanot desde Orica, pasando por Kudus, Sbaragli o Meintjes, que pasaron a pros con el equipo.

En 2015, ya fue demasiado y  se hicieron con los servicios de Farrar, Bos, Boasson Hagen, Goss, Pauwels y Cummings, si bien de estos, Boos y Goss fueron fracaso. También al quizás mejor ciclista africano del momento, Van Rensburg, a Brammeier  y a Berhane.

De ellos, Cummings ha sido de lejos el más rentable con Hagen. Fue llegar y ganar. En 2015. Primera etapa de la Challenge de Mallorca, y Cummings le gana al mismísimo Valverde un final Uphill. 

Vuelve a destacar en la Tirreno. 8º en el prólogo aguantó bien en Terminillo pasando al 9º de la general, y recuperó tres puestos en la CRI final. De haberse suspendido la subida bajo la nieve a Terminillo, cosa que sin duda se habría hecho de aplicarse los criterios de la Tirreno de este año, habría ganado la general. Cummings siguió en su línea, con ataques y escapadas allá donde iba, 6º en la Sarthe.

Y fue al Tour de Francia. 10º en el prólogo, llegó su momento el 18 de Julio. Para él era una pasada. Correr en un equipo cuyo objetivo es ganar una etapa es la caña. Incluso este 2016 con Cavendish en el equipo. Significa que quitando las 5 posibles etapas al sprint, las otras 15 son oportunidades para todos. En 2015 era aún a mayor escala. No había sprinter fiable. Era un ‘tenéis que coger la fuga y buscar la etapa’ cada día. Era su sueño.

Cummings se metió en la fuga en la jornada de Mende, un grupo de más de 2o corredores en el que desde la subida y descenso de Vernhette a más de 100 kms de meta, ya iban atacándose cortándose y recomponiéndose. Golas y Koren llegaron a ir por delante de la escapada en el tramo final, pero fueron cazados.

Bardet inició la guerra, soltó a todos y reventó a Yates, pero Pinot le alcanzó, lo que fue la vida para Cummings. Éste, aprovechó el pique se traen Romain y Bardet, coetáneos, ambos franceses, ambos promesas, escaladores, vueltómanos suficientes para Giro y/o Vuelta, o para el segundo escalón del Tour (de momento). Se miraron. Ninguno quería llevar al otro. parecía una de esas rivalidades en las que uno prefiere perder y que no gane el otro, que poder ganar y ser vencido. Se miraron, se vigilaron demasiado, y como una bala, el de Liverpool apareció desde atrás y tal como les dijo hola, les dijo hasta luego para imponerse en el aeródromo. Victoria en el Tour. Primera para MTN Qhubeka, en su primera participación. Cummings. 

Era ‘el día de Mandela’, y Cummings, British, corría para un equipo africano, y ganaba en Francia. Hace unos pocos, muchos años, habría sonado inverosímil

Cummings is about to catch Pinot and Bardet.

Steven Cummings wins stage 14 of the 2015 Tour de France.
“Toddo el mundo tiene bananas al pie de la subida. Mantuve la calma y cronoescalé. Les alcancé y pasé, vi a Pinot a mi rueda y como sabía de su problemática en las curvas, arriesgué, obtuve un hueco, ycon confianza supe que sería difícil que me cogieran”.

Tras la Vuelta (se escapó en la sexta etapa y no le cogieron hasta lso últimos 3 kilómetros) y los mundiales (14º en la CRI), Cummings daba inicio a 2016.

Con 35 años, afrontaba el que sería el mejor año de su carrera. Comienza el año tarde, en TirrenoY GANA. La cuarta etapa, con final en Foligno y como diría Sinatra, a su manera.

Secando para Eddie Boasson Hagen, Cummings se ve en un corte muy bueno (tras quinientos mil ataques que secó), y en el que como gregario de Hagen, solo tenía que vigilar, a rueda. Eso hizo, mientras Puccio se vaciaba tirando y él se situaba a rueda.

El modo de entrar en el corte fue impresionante. Los últimos 20 kilómetros fueron una sucesión de ataques infinita mientras Cummings siempre encabezaba el pelotón, tirando y saliendo a todos los palos. Incluso los de Kwiatkowski. Él y Berhane estaban a la perfección controlando la situación. A 5 o 6 de meta, Montaguti y Puccio abren hueco. Y con ellos, está Cummings. Luego se une Dani Moreno y con él, llega Berhane. También Bakelants.

A 3’6 de meta, cual pistard en la prueba de persecución, Cummings arranca con todo, en una zona con curvas que recordaba al peralte, aprovechando el momento de indecisión en que llevaba Dani Moreno, y que con él traía a Berhane para cubrirle. Se acopló, y hasta meta. A Ag2R no le sirvió de nada tener a Montaguti con Bakelants. Ni le olieron.

Era la décima victoria Pro de Cummings.

Brian Smith, mánager del equipo hasta Abril, le definió a la perfección así: ” Steve es un chaval que rueda a cola, pero tiene mente de corredor y es un artista, va y gana tambbién. Es clave en el equipo, pero también tiene sus momentos. Cuando hace cosas como las de hoy, piensas: le dejaremos un poco más. Steve sabe cuando está en forma, comparte cuarto con Edvald, y éste me dijo que estaba a tope, estoy contento de que tomara su oportunidad e hiciera lo que hizo.”

Stephen Cummings (Dimension Data) attacks his breakaway companions

Stage 4 goes to Stephen Cummings (Dimension Data)

Tras la Sanremo, Cummings va al País Vasco… !Y GANA!  Cummings le puso su sello, su nombre y sus apellidos a la tercera etapa. En la primera, ya lo había intentado en el tramo final.
Una entre Vitoria y Lesaka. De casi 200 kilómetros, y que se iría endureciendo conforme se acercaba a meta. Fue una etapa durísima, con un final en puertos de 2ª y 3ª pero Vascos, siempre con buen asfalto pero duros y con descensos vertiginosos. Los ataques fueron continuos. La fuga por delante, y además, Orica, Trek y  Sky tirando. Con gente como
Albasini primero, atacando y uniéndose a la fuga, y otros como Rolland, Yates o Dani Navarro, uniéndose a la misma y afrontando el penúltimo descenso con Navarro en cabeza, pero unidos todos en el último kilómetro. Fuga y lo que quedaba de pelotón.

Stephen Cummings (Dimension Data) soloed to the win in Pais Vasco stage 3Entonces lo intenta un Cofidis, pero sin fuerzas, y Cummings, que había salido a por
él, sigue a muerte, le pasa volando por la derecha, se agarra a las manetas, saca cinco metros, mira solo una vez atrás y  ya no aparta
la mirada de su frente.  A muerte, sufriendo. 1.000 metros de ácido láctico. !Y VICTORIA! Ya eran 11, y  las tres últimas, nada más y  nada menos que World Tour. Tour, Tirreno y País Vasco.

Stephen Cummings (Dimension Data)

Ya son 12, por que tras las Árdenas (hizo top20, su mejor resultado, en la Doyenne), y el Tour de Yorkshire, Cummings ha terminado de preparar el Tour en el Dauphiné. Y a vuelto a ganar.

La última etapa. Cuando ya no quedaban más oportunidades. Y otra vez, a su manera. A su otra manera. Esta vez, no ha habido lugar a filtrarse y atacar al final, sino que Stevo se ha pegado una cabalgada. 

Una cabalgada que comenzó de salida, metiéndose en la fuga,  epro cuyo galope empieza a 50 kilómetros de meta. A lo Plaza. O Kiryienka. “Decidí marcharme por que Tony Gallopin iba delante tras el descenso y  es muy bueno, por lo que sería mejor colaboración que la que tendría con los 17 corredores que iba en la fuga”. Luego le dejé en la subida y me fui solo. Esperaba que alguien se uniera, pero nadie lo hizo y  seguí en solitario”. Eso hizo Cummings, atacar a la fuga, marcharse solo, y como nadie quiso acompañarle, seguir en solitario.

Fue en el Col de Mossiere su ataque, que destrozó la fuga, y los ánimos de ésta de perseguirle. Pronto tenía casi 2 minutos sobre esta y 4:10 sobre el pelotón, pero en el pelotón las cosas se pusieron feas, con ataques desde lejos a Froome y Sky marcando ritmo, parecía imposible que pudiera llegar. Sin embargo, apenas le robaron tiempo y a 15 de meta, aún conservaba 4’30”. 5 a meta y 3’12”. La tenía. Y la tuvo. 

Cummings ganó la etapa, hasta con 4 minutos sobre los favoritos. Tras una cabalgada heroica. Con un sufrimiento eterno. Con una planta exquisita. Totalmente merecida.

12 victorias como profesionaL. Y con 35 años, caerá alguna más.

Stephen Cummings (Dimension Data) solos to stage 7 victory

Stephen Cummings (Dimension Data) wins the final stage of Criterium du Dauphine

Su manera de ver las cosas

Esta es la evolución de Cummings, un tío que ha encontrado por fin estabilidad en un equipo con medios que le deja libertad en la mayoría de sus carreras, lo que unido a la desaparición de las lesiones y e enfermedades que le atosigaban año tras año, ha tenido como resultado que le veamos en cada carrera disputando. Sea desde la fuga o desde el pelotón, y que haya conseguido tres de sus mejores y más importantes victorias en el último año.

Un corredor que hasta ahora, por tales lesiones, por decisiones tácticas de sus equipos, o por falta de apoyo, había sido tremendamente irregular, con unos buenos 2008 y 2011, o parte de 2012 y 2014, pero irregulares otros años, hasta encontrar su casa en MTN Qhubeka – Dimension Data, donde ha cuajado dos temporadas finales espectaculares.

Además, es un ‘maestro’ para los jóvenes africanos, a los que Cummings dice que enseña, pero que prefiere hacerlo solo de manera esporádica y con cosas gordas, pues pierde el efecto la enseñanza cuando se repiten muchas cosas, o se señala continuamente cómo hacer cosas que no son tan importantes.

Ve las cosas a su manera: “Una vez hice la General de la Tirreno y fui top10, pero apra mí, prefiero ganar una carrera que estar 10 veces en el top10. Quizás sea estúpido porque cobras menos, pero yo corro por pasión, no por dinero. No me gustan las generales, es aburrido. Seis, siete equipos en el frente protegiendo a un chaval. No se, tengo tres días este año (refiriéndose a sus victorias), que siempre estarán en mi cabeza, con maneras muy bonitas de ganar, y eso es por lo que corro”, decía tras su victoria en Dauphiné.

Corro por días como hoy y por ganar de manera bonita”. 

Gracias Stevo, por que si es como te gusta correr, es como a nosotros nos gusta que lo hagáis. 

Stevo planeaba seguir hasta los 38, mientras ame entrenar y correr.

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